miércoles, 29 de octubre de 2014

TAMBIÉN SE LEEN LAS IMÁGENES


Estamos acostumbrados a usar la palabra leer en un sentido figurado. No es infrecuente oír a un locutor deportivo asegurar que determinado equipo fue derrotado por no leer bien el partido. Leer, de esta forma, se convierte en una estrategia activa para comprender las reglas, la situación y el momento de un determinado sistema como si de un juego del que no conocemos bien las reglas se tratara.
 Nuestra intención es encontrar un orden, un sentido en el torrente de información que recibimos. Nuestro objetivo es orientarnos para poder participar en el mismo, interactuar, disfrutar con él y con cuantos juegan con nosotros. Esta podría ser otra "lectura" de la palabra cultura.
Las imágenes también se leen, el fuego cruzado entre imágenes y palabras es el terreno de la poesía y también del cine. Aquí os presentamos un pequeño corto de un artista de vanguardia de los años ochenta cuya obra se presenta en estos días en La Casa Encendida.
Te invitamos a que nos des tu interpretación de esta pequeña historia o de esta idea ¿Dirías que su intención es más argumentativa o narrativa?¿Qué quiere decir? ¿Te parece que es simbolo de algo? Te proponemos que nos cuentes cuál es "tu lectura" de estas imágenes, y ya de paso dinos si te gusta, si te inquieta ¿qué te parece?
No te olvides tampoco de curiosear sobre La Casa Encendida ¿Sabes qué es? ¿De dónde toma el nombre esta institución? Muchas preguntas. A ver si entre todos encontramos las respuestas. Ánimo. Te esperamos.


domingo, 19 de octubre de 2014

¿SABES LO QUE ES UN AFORISMO? A VER QUÉ TE PARECEN ESTOS

                           
 
                           
Número 7: #aforismos: trending poetics

Una cosa te lleva a la otra. En estos días se ha celebrado en Madrid un festival de poesía POEMAD. Curioseando por aquí y por allí descubrí que tenía una revista en la red. Leí algunos poemas de varios números y ¡sorpresa! El número 7 estaba dedicado a los aforismos. Aforismos, sentencias, máximas, pensamiento concentrado, epigramático. Hay una tradición inmensa desde los proverbios, adagios, refranes, dichos, que hacen que una idea se te quede como colgando del pensamiento, haciendo piruetas, cabriolas conceptuales que aprovecharon entre otros Ramón Gómez de la Serna para sus greguerías o Machado para sus poemarios de madurez. En fín ¿te has enterado o no de lo que es una aforismo? A mí me encanta una definición de un poeta que dice que un aforismo es "una idea emocionada" Vamos con algunos ejemplos:

1) Huir es cambiar de celda (Andrés Neuman)

2) El que conoce el arte de vivir consigo mismo ignora el aburrimiento.(Erasmo de Rotterdam)

3) La técnica es el esfuerzo para ahorrar esfuerzo (José Ortega y Gasset)


4) El alma es un manantial que solo se revela en lágrimas (Miguel deUnamuno)



5) Es infinitamente mas bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la Humanidad. (Heinz ZSchokke)

Hay muchísimos más, de todas las épocas, de todos los temas, de todos los gustos. BUSCA TÚ ALGUNOS Y COMPÁRTELOS CON NOSOTROS. Mientras tanto, aquí te dejo algunos de artistas callejeros (neorrabioso y el niño de las pinturas)

                                                       Siempre que nieva tengo cinco años


                                     ¿Cuantás gotas deben caer para aceptar que está lloviendo?

Bueno, para terminar algunos sobre educación, que casualmente también me he encontrado hoy en el periódico (El País, 16 de octubre, Babelia):

  1. Educar no es llenar, sino encender
  2. Conversar es escuchar antes de hablar: qué fácil, qué difícil.
  3.  En la escuela, ni una sola idea blindada contra la duda, ni una sola.
  4.  Las creencias no se enseñan, se trasfunden.
  5. Conocimiento sin crítica es más preocupante que crítica sin conocimiento.
  6. Enseñar no consiste en inyectar comprensiones, sino en señalar caminos para tropezarse con ellas.
  7. Existe una inversión en la que siempre se gana y cuyo beneficio siempre cabe en el equipaje de mano, no se puede perder, ni nadie puede robar: la educación.

ESCOGE TU PREFERIDO, DINOS POR QUÉ, COMPARTE OTROS. TE ESPERAMOS.
A PROPÓSITO: A VER SI ADIVINAS QUÉ RELACIÓN HAY ENTRE LA FOTO DE ESTA ENTRADA Y UN AFORISMO: ARRIÉSGATE.

martes, 14 de octubre de 2014

UNA COMA LO CAMBIA TODO

Por:  14 de octubre de 2014

No, me gusta este titular: comas que lo cambian todo

La coma, esa pequeña mancha de tinta, puede cambiar el sentido de una frase. Como en este titular, ya corregido, de El Diario Montañés.

A pesar de que la frase no es gramaticalmente incorrecta, la coma cambia por completo el significado. Algo parecido a lo que ocurre con estos dos ejemplos que encontramos en Paper Papers. Uno de El País, para que no se diga:

EL PAÍS España        
Aguirre, dimite
Navarra
Aquí la coma convierte un simple enunciado en una orden. Una orden CRUEL. Aun así, hay que mencionar que las comas también pueden resultar heroicas, como se aprecia en este cartel que subraya la importancia de usarlas con los vocativos.
Comas
Desde FundéuJudith González nos cuenta que muchas de las consultas que reciben sobre puntuación son precisamente sobre estas comas, las del vocativo. González explica que la puntuación "nunca es fácil" porque, aunque es cierto que "hay comas que no son obligatorias", otras "pueden cambiar el sentido de la frase o simplemente son incorrectas".
Otras dudas habituales que suelen llegar a Fundéu son el uso de la coma y la conjunción "y", la coma en las enumeraciones, la coma en los encabezamientos de las cartas y la coma en las oraciones causales, entre otras, incluyendo el ejemplo clásico para los adjetivos:
- Los soldados, cansados, volvieron al campamento.
- Los soldados cansados volvieron al campamento.
En el primer caso, todos volvieron al campamento y todos estaban cansados. En el segundo, sólo regresaron los que estaban cansados. 
La siguiente anécdota muestra otra coma que cambia el sentido de una frase (y de una vida). La explica Pablo Martín Sánchez:
El monarca Carlos V está a punto de firmar una sentencia que dice: «Perdón imposible, que cumpla su condena». Con la pluma en la mano se queda unos instantes pensativo y, en un gesto de magnanimidad regia, firma el documento, no sin antes haber desplazado la coma: «Perdón, imposible que cumpla su condena», dice ahora la sentencia.
Como sospecha el propio autor del artículo, la anécdota es falsa. Pero es tan perfecta que en Snopes, la página dedicada a desmentir leyendas urbanas, encontramos una versión en inglés. En este caso se trata de una condena a muerte escrita por el propio zar Alejandro III. Su mujer Dagmar cree que el acusado es inocente y cambia la coma, dejando la frase como: "Pardon, impossible to be sent to Siberia".
Perdón imposible: guía para una puntuación más rica y consciente es el título de un libro de J.A. Millán, que en su blog recogió errores similares. Por ejemplo, este titular de El Mundo del 23 de septiembre de 2004:  
Tras una fuga
Sin la coma, da la impresión de que trabajaban allí desde que se produjo la fuga, cuando lo que se quiere decir es que tras la fuga tóxica, huyeron. 
Millán también publicó este anuncio:
Marina
Aunque la idea de veranear en Marina D’Or no me resulta muy atractiva, suena razonable pensar que el anuncio quería decir “Mejor, ni lo sueñe”.
La ausencia de comas convierte este cartel en una advertencia innecesaria.
Prohibido-fumar-gas-inflama
Aunque vete a saber lo que llevan los cigarrillos hoy en día.
Otro anuncio, extraído del blog Dificultades gramaticales, nos recuerda que las comas evitan ambigüedades.
Crema
Sí: “Línea de cremas para piernas de uso diario”. Aunque imagino que hubo pocas confusiones acerca de si era conveniente usar las piernas cada día, la coma hubiera ayudado a aclarar que el uso diario es para la crema: “Línea de cremas para piernas, de uso diario”.
Lo cierto es que según donde coloquemos o dejemos de colocar las comas, el significado de la frase puede resultar ambiguo. Esto es muy útil si trabajas como pitonisa en el oráculo de Delfos. Tal vez conscientes de la imposibilidad de adivinar el futuro, estas adivinas ofrecían augurios que el interesado podía interpretar a su gusto.
En un famoso ejemplo, un guerrero preguntó si debía combatir, a lo que se le respondió con el texto: “Irás regresarás nunca perecerás”. El tipo, confiado, acudió a la lucha. Y murió. Porque la frase se debería haber puntuado así: “Irás, regresarás nunca, perecerás”.
Dos incisos: primero, la frase podría ser latina en su origen. Y segundo, en favor de la pitonisa, hay que tener en cuenta que los signos de puntuacióncomienzan a usarse a partir de la Edad Media y no se extienden hasta la invención de la imprenta, si bien es cierto que los latinos usaban signos para indicar la entonación de un texto.
Además de a las adivinas, el baile de comas también puede resultar útil a los abogados, como vemos en este fragmento de Los intereses creados, de Jacinto Benavente.
DOCTOR: Mi previsión se anticipa a todo. Bastará con puntuar debidamente algún concepto... Ved aquí: donde dice... “Y resultando que si no declaró...", basta una coma, y dice: “Y resultando que si, no declaró. . . ” Y aquí: “Y resultando que no debe condenársele”, fuera la coma, y dice: "Y resultando que no debe condenársele...”
CRISPÍN: ¡Oh, admirable coma! ¡Maravillosa coma! ¡Genio de la Justicia! ¡Oráculo de la Ley! ¡Monstruo de la Jurisprudencia!
Otro ejemplo de ambigüedad, muy popular en internet: “Solicito empleada, inútil presentarse sin referencias. Solicito empleada inútil, presentarse sin referencias”.
Sí, las comas pueden ser insultantes. Es más, su mal uso puede convertir un texto sagrado en una blasfemia. Varias ediciones de la Biblia King James recogen la siguiente frase en Lucas 23:32: "And there were also two other malefactors [crucified with Jesus]." (Y había también otros dos malhechores crucificados con Jesús). Debería haberse escrito: "And there were also two others, malefactors." Porque los otros dos eran malhechores, pero Cristo, no.
Es decir, o puntuamos con cuidado o podríamos acabar en el infierno. Todo por una coma. Para repasar cómo y dónde colocarlas, podemos releer a este artículo de la Real Academia Española. O este otro de Fundéu, que nos recuerda sus usos principales:
- Enumeraciones.
- Incisos.
- Vocativos.
- Subordinadas que anteceden a una oración principal.
- Enlaces.
Y para terminar este artículo, nada más adecuado que un punto.

lunes, 13 de octubre de 2014

¿QUÉ TE SUGIERE ESTE POEMA MÁS ALLÁ DE LO QUE DICE? EXPLÍCATE...


                                                                                           BEGOÑA ABAD

jueves, 2 de octubre de 2014

RANKING DE ERRORES COMUNES EN CASTELLANO (¿Ranking, por qué no clasificación?)

errores comunes en castellano









Sin embargo, no es solo al foráneo con inquietudes al que se le resiste el idioma de Cervantes.  
Los propios nativos seguimos teniendo más de un problema con nuestro idioma, y van mucho más allá de por qué “untar” no lleva hache cuando es obvio que, claramente, debería. Con toda seguridad, es la gramática la que más dificultades nos presenta –porque como hemos dicho, el vocabulario es tan amplio que, si te inventas un par de palabritas, nadie se va a dar cuenta- y por eso hemos decidido reunir de “mejor” a “peor” algunos de los errores que cometemos con mayor frecuencia en este campo. Tomad nota y empezad a corregir en Twitter, que es lo más bonito de aprender.Que el castellano es uno de los idiomas más complicados de dominar del mundo no es algo que nadie ponga en duda. Nuestro extenso vocabulario, del que ni siquiera la mayoría de los castellanoparlantes dominamos más de 1000 palabras, y nuestra gramática, con más excepciones, trampas y zonas oscuras que nuestro sistema judicial hacen que, para cualquier extranjero, la tarea de aprender y dominar el castellano tenga un nivel de dificultad similar al de averiguar qué puerta era la verdadera en aquella prueba de ‘Humor Amarillo’ en el que todo el mundo acababa con un traumatismo craneoencefálico.
11. Iros
¿Es un error a medias? No, gramaticalmente es un error de garrafón porque la segunda persona del plural del imperativo de “irse” es “idos”. Pero seamos sinceros, la forma incorrecta se ha extendido tanto que la correcta queda rara y un poquito de pedante niñopatada. ¿Si todos tus amigos se tiran de un puente tú te tiras? Pues no, pero lo cierto es que si os tiráis cincuenta personas se nota un poco menos que tú estás loco. Pues aquí igual.
10. Pedir ayuda para
En 2002, durante el transcurso de ‘Operación Triunfo’, Carlos Lozano, el presentador, decía lo siguiente: “Podemos ayudar a esa gente que necesita ayuda para la droga, ¿no?”. No es mi intención cuestionar la moralidad o no de la petición de Carlos, pero es más fácil pensar que, en lugar de una especie de crowdfunding del vicio, lo que él quería era ayuda contra la droga. Lo mismo pasa con esas “asociaciones para el cáncer” con intenciones mucho menos siniestras de lo que cualquiera podría imaginar.
9. …
Chicos, tenemos que hablar. No sois adolescentes de 15 años escribiendo en vuestro diario. Por lo menos, no siempre. Los puntos suspensivos no sirven para dar un aire misterioso a todo lo que queráis transmitir. A veces hay que concretar aunque os fastidie. ¿Cómo os sentaría que vuestra novia os dejara notas del tipo “He salido a comprar el pan…”? ¿A que acojona? ¿Qué ha ido a hacer? ¡Si además ella no come pan! En fin, que estos tres puntos (porque son tres; ni dos, ni cuatro, ni doce) no sustituyen al punto final. Basta ya…

8. Enero, Martes, Primavera
Una cosa que le gusta mucho a la gente en redes sociales es dar la bienvenida a los meses o a las estaciones como si fueran una suerte de Mr. Marshall. Cada uno tiene sus cositas… como el castellano, en el que se escriben los nombres de días, meses y estaciones con minúscula, a excepción de los casos en los que la puntuación lo exija (comienzo de un texto, tras puntos suspensivos, etc.), así que ese “¡Hola, Privamera!” no es más que un saludo al hada hermana de Fauna y Flora.

7. Súper
Supermán, que era fortísimo y podía tirar muros y volver atrás en el tiempo dándole vueltas a la Tierra, no lo separaba, pero la gente, por alguna razón, siente la necesidad irremisible de escribirlo separado. Si eres superdetallista, te acordarás de que, cada vez que pongas “súper majo” te estarás refiriendo a un Carrefour que se porta muy bien con la gente y siempre saluda. Y ya sabes que los que siempre saludan después son supermalos.

6. Prótasis del condicional simple o pospretérito
Cierto que con este nombre parece más una inflamación de vesícula que un error gramatical, por eso es normal creer que si le habrían puesto otro nombre, habría más gente al tanto de este error. ¿Habéis visto lo que he hecho ahí? Pues justo eso es de lo que estamos hablando. Si os hubierais fijado, sabríais de lo que estoy hablando.



5. Coma del vocativo

Suponiendo que no sepas lo que es y que seas una persona normal y trabajadora que manda al día, mínimo, unos tres mails, resulta que estás cometiendo este error un mínimo de tres veces al día. Cuando nos dirigimos al interlocutor, hay que separar su nombre por una (o dos) comas, queridos lectores. Así ese “Hola María” debería ser “Hola, María” al igual que decimos “por favor, señora Aguirre, bájese del coche”.

4. Habían un millón de personas
Seguramente, si había un millón de personas era según fuentes oficiales. Ya sabemos que según la policía habría tres y una escoba. Pero sea como sea, cuando el verbo “haber” funciona como impersonal, siempre lo hace en tercera persona del singular. Y la “n” sobra.

3. Tú contestastes que no 
Esto lo decía Mecano en la ‘La fuerza del destino’, y no seré yo quien lleve la contraria a Mecano en nada, ni siquiera en lo de la marcha en Nueva York y los jamones de York. Pero la RAE sí que tiene que decirles que la segunda persona del singular del pretérito perfecto simple de indicativo no acaba en  “s”. Al igual que le pasa a la de imperativo. Aunque todo esto carece de sentido si la que habla es María José Cantudo.

2. ¡Correr, insensatos! 
Si Gandalf el Blanco hubiera exclamado eso, probablemente seguiría siendo Gandalf el Gris o incluso lo habrían rebajado a Gandalf el Gris muy oscuro, que es un nombre mucho menos sonoro. Los imperativos no se forman con el verbo en infinitivo, por mucho que esa “d” final le dé alergia a muchos.

1. A ver / Haber
No hay duda de que es el rey de los errores en castellano. Uno de esos que hacen que te sangren los ojos y des pasos hacia atrás alejándote de su autor sin importar qué hay a tus espaldas. De los que, si lo escribe tu novia, provocan no sólo una ruptura, sino un cambio de país y probablemente de identidad. Y a ver, no va a haber nadie que te lo pueda recriminar.